Regocijaos Siempre

Extracto del Boletín Semanal


 Julio 03, 2016

Hace algunos domingos atrás en la mañana me regocijaba en el Señor, de ver como su mano poderosa se mueve, como su Espíritu Santo sin que nos demos cuenta nos guía.

Generalmente empezamos las reuniones con alabanza y luego entramos en un tiempo de adoración, donde nuestro espíritu se funde con el Espíritu de Dios.

Pero ese domingo, por razones que no vienen al caso, se comenzó con adoración y luego se siguió con alabanza.

Yo como buen religioso al cual han sacado de su molde pensé ¡¡¿Pero que estamos haciendo?!!

Pero en ese mismo momento, yo sentí la dulce voz de mí amado Espíritu Santo decirme: Yo los guié a que me adoraran primero y luego los guié a la alabanza porque hoy es un día especial es un día en el cual debe haber gozo por que en unas pascuas, en un día como este YO ¡¡RESUCITE!! Y porque YO estoy vivo quiero que mis hijos se regocijen en mí, quiero que halla gozo en mi pueblo.

Nunca entenderemos como Dios se mueve, pero si debemos estar alerta para no cuestionar lo que el hace.

Fíjense que cuando comenzamos el culto le pedimos al Espíritu Santo que Él tome el control que Él haga como quiera, pero cuando el culto se sale de lo que estamos acostumbrados ya no nos sentimos cómodos.

Mire a mi no deja de maravillarme nuestro Dios, pues cada día nos enseña una lección nueva.

El Señor es Dios de gozo es Dios de fiesta, es Dios de alegría si no lea Levíticos 23, cuando el Señor instituye las fiestas solemnes, a veces confundimos la palabra Solemne con Tristeza y no es así.

El Señor les ordeno a los israelitas a Gozarse.

Si vemos este pasaje seis eran fiestas de regocijo, solo una fiesta debían celebrarla con tristeza, y era la del “Día de la expiación” (V.29-32).

Las demás eran de gran regocijo, porque el Señor les había bendecido, en toda obra de sus manos, con lo mejor de las cosechas, con lo mejor del ganado, por eso debían ser agradecidos a Dios y gozarse en Él.

Vemos también las fiestas de “Las Trompetas” todo debía ser alegría por todos los bienes recibidos de parte de Dios.

El versículo 40 dice: “Y tomaréis el primer día ramas con frutos de árbol hermoso, ramas de palmeras, ramas de árbol frondoso y sauce de los arroyos, y os regocijareis delante de Jehová vuestro Dios por siete días”.

Al leer este pasaje, uno toma mayor comprensión, porque cuando el Señor Jesús entra en Jerusalén la gente tendía sus mantos, ramas de palmeras y de árboles al paso del Señor, es que esa era para ellos una demostración de jubilo de alegría y clamaban ¡Hosanna al hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!

Debemos tener gozo, debemos ser un pueblo gozoso, por las maravillas que Él ha hecho en medio nuestro.

El Apóstol Pablo dice en Filipenses 4:4 “Regocijaos en el Señor Siempre”, Otra vez digo “REGOCIJAOS”

Espero que esto que les he compartido les pueda servir también a ustedes y sobre todas las cosas nunca cuestionemos lo que El Espíritu Santo hace en la iglesia, recuerde que Él es el dueño de la Iglesia y que aprendamos a ser parte de ese pueblo gozoso en Cristo Jesús, Otra vez digo “REGOCIJAOS”

¡Que Dios los bendiga!
Ps. Marisa Varjabedian